lunes, 26 de diciembre de 2011

Tita Merello

Enrique Delfino, Tita Merello, Carlos Gardel y Anita Palmero en 1933


Tita Merello en el film Amorina en 1961


Tita Merello en el Film La Morocha en 1955


Tita Merello


Tita Merello


Tita Merello: Laura Ana Merello surgió de la nada. Una infancia pobrísima le impidió ir a la escuela. Aprendió a leer y escribir por sus propios medios. “Mi infancia fue breve. La infancia del pobre es más breve que la del rico. Era triste, pobre y fea”. Incluso, más grande, confesó sin pudor "haber hecho la calle". Nunca tuvo formación artística. La intuición y el hambre la lanzaron a los tablados: "No empecé por vocación sino por hambre. Y yo siempre justifico ese cambio tan violento diciendo que Dios, un día que estaba de descanso, con un catalejo me eligió para que las cosas se me dieran vuelta. Y acá estoy".


Esta respuesta temperamental a la adversidad, la imagen de una mujer fuerte que no vacila ni claudica  ante la adversidad fueron los componentes principales de casi todas sus interpretaciones artísticas. Tita fue un personaje que no necesitó crear otro: "Mi mejor personaje es el mío. Una actriz dramática se llora a sí misma cuando interpreta un personaje teatral", supo decir.

 A los 15 años inició su carrera artística cuando acude a una convocatoria de coristas –las entonces llamadas “bataclanas”– porque se las relacionaba con uno de los locales paradigmáticos,  el "Ba Ta Clan". Primero se lanzó al canto. El tango "Trago amargo" le dio la oportunidad de lucirse. Su voz no era muy buena, pero la gracia, el humor y el sentimiento con que interpretaba tangos reos despertó el interés del público.

 Grabó sus primeros tema, en 1927, para el sello Odeón: "Te acordás reo" y "Volvé mi negra". En 1929, para RCA Víctor, graba 20 temas, destacándose "Tata ievame p'al centro", "Che pepinito" y "Te has comprado un automóvil". Su estilo "canyengue" se popularizó en los ’30 y se consagra con "Se dice de mí", la célebre milonga de Canaro y Pelay. Pronto comenzó a  trabajar con asiduidad en  teatro y en varias comedias musicales (ver cronología).

Sin embargo, la gran vocación de Tita fue la actuación. Su carrera cinematográfica nace junto  al cine argentino:  coprotagoniza “Tango”, la primera película sonora argentina, de 1933. En 1937 filma "La fuga" y se revela como actriz dramática sorprendiendo a productores y directores, por su expresión y su desenvoltura. Este éxito le abrió las puertas del cine y le permitió ser protagonista de algunas de las mejores escenas del cine argentino,como en la que personifica a la "Carancha" en “Los isleños”. Filmó más de 30 películas, entre las que se destacaron "Arrabalera", "Mercado de Abasto", "Morir en su ley", "Para vestir santos", "Guacho", "Amorina", "Filomena Marturano", además de las ya mencionadas.

Cuando es derrocado Perón se le cerraron muchas puertas. Nunca se amedrentó y tuvo que trabajar en un parque de diversiones. Con la llegada de Frondizi, regresa al cine y al teatro. Entre los ´60 y en los ’70 graba más de cuarenta temas, con las orquestas de Carlos Figari y Héctor Varela.

A mediados de de 1960, Tita Merello comienza a frecuentar programas televisivos, participando en ciclos como "Sábados circulares" de Nicolás, entre muchos otros. También es protagonista de "Acacia Moreno", una telenovela escrita por Alberto Migré. También encabeza un espectáculo revisteril llamado "Estrellas en el Avenida", con Hugo del Carril.

En 1972 publica un libro llamado "La calle y yo" donde relata pasajes de su vida. En 1974 protagonizó la película "La Madre María" y en 1976 “El canto cuenta su historia”. En 1980 filma “Los miedos”. En 1984 realiza su última obra teatral, "Para alquilar balcones" y forma un trío con el actor Hugo del Carril y el cómico Osvaldo Pacheco para actuar en teatro. En 1985 filma “Las barras bravas”.

A fines de los ’80 y principios de los ’90, las apariciones de Tita en televisión se hacen cada vez más frecuentes. Participó de exitosos ciclos y tuvo a cargo programas y secciones periodísticas entre los que se destacó "Conversando con Tita". Contaba anécdotas, aconseja a los televidentes y hacía campañas de salud. Todos recuerdan su "Muchacha, hacete el papanicolau". Con el mismo tesón con que inició su carrera se hizo lugar en la televisión a una edad muy avanzada. Pronto se convierte en uno de los personajes más queridos de la televisión argentina.

En 1997, complicada su salud se interna en la Fundación Favaloro, a la que convirtió en su hogar de sus últimos años. Pese a su internación siguió participando vía telefónica de numerosos programas de radio y televisión. El 24 de diciembre de 2002), a los 98 años, falleció en la ciudad de Buenos Aires.

Filmografía: Tango (1933), Noches de Buenos Aires (1935), Así es el tango (1937), La fuga (1937), Ceniza al viento (1942), 27 millones (1942), Cinco rostros de mujer (1947), Don Juan Tenorio (1949), La historia del tango (1949), Morir en su ley (1949), Filomena Marturano (1950), Arrabalera (1950), Los isleros (1951), Vivir un instante (1951), Pasó en mi barrio (1951), Deshonra (1952), Gaucho (1954), Mercado de abasto (1955), Para vestir santos (1955), El amor nunca muere (1955), La morocha (1955), Amorina (1961), Los evadidos (1964), Ritmo nuevo, vieja ola (1964), La industria del matrimonio (1964), Los hipócritas (1964), ¡Esto es alegría! (1967), El andador (1967), ¡Viva la vida! (1969), La Madre María (1974), El canto cuenta su historia (1976), Los miedos (1980) y Las barras bravas (1985).
 Fuente Argentina Ar. Editado por El tango y sus invitados
Foto de Tita con Carlos Gardel pertenece al  investigador gardeliano Rodolfo Omar Zatti